Continúa la problemática de turnos en la Farmacia de Osef y la Presidenta Mariana Hruby no aparece para dar solución

VECINOS 09 de octubre de 2020 Por informatetdf
Pese al clamor generalizado pidiendo cambios en la modalidad de atención en la Farmacia de la Obra Social del Estado Fueguino (OSEF), su presidente, Mariana Hruby, no dispuso ningún tipo de medidas para proteger a las personas que están en grupos de riesgo, quienes todavía deben hacer una larga fila al aire libre durante toda la mañana para poder acceder a medicamentos.

En un informe por parte del "Diario Prensa Libre" en la edición de éste viernes 9 de octubre, da cuenta que ayer nuevamente una gran cantidad de adultos mayores, pacientes oncológicos o con discapacidades debieron hacer una larga fila a la intemperie en espera de ser atendidos en la farmacia de OSEF para revalidar recetas o retirar remedios.

La fila se extendía entre la puerta del local de la calle Fitz Roy 350 hasta la esquina de Leopoldo Lugones y estaba compuesta por personas añosas en su mayoría.

El 14 de mayo asumió como presidente de la obra social de los empleados estatales provinciales, activos y pasivos – OSEF – Mariana Hruby, quien presentó como credencial habilitante para el cargo – dijo – una antigüedad de 30 años en las oficinas de OSEF Río Grande.

En la ocasión y frente al mandatario Gustavo Melella, Hruby dijo: “Esto es un gran desafío y agradezco al gobernador por haber confiado en mí. Estamos atravesando una pandemia y sabemos que no es el mejor contexto, pero trabajaré arduamente para dar soluciones a todos los requerimientos que tienen los afiliados”.

Durante todo el día, los afiliados que deben inexorablemente concurrir de manera presencial a la farmacia de la obra social volvieron a comunicarse con Diario Prensa Libre, esta vez descorazonados, expresando “Es una verdadera hipocresía que el Gobierno nos diga en las publicidades que nos cuidemos y que nos quedemos en casa porque somos personas en riesgo ante el coronavirus y que después nos obligue a estar horas parados al aire libre para poder acceder a un medicamento o para que alguien selle nuestra receta y podamos ir a comprar lo que necesitamos a otra farmacia”.

De nada sirvieron las expresiones de los damnificados en prácticamente todos los medios capitalinos: ningún funcionario recogió el guante y todos miraron para otro lado… La presidente de OSEF, Mariana Hruby brilló por su ausencia y no se manifestó de ninguna manera, salvo por su cuenta personal de Facebook, en donde solo colgó un cartel institucional recordando que “Las recetas con coberturas del 30% y 70% de alta rotación se pueden adquirir directamente en cualquiera de las farmacias convenidas. La atención en la farmacia propia es exclusivo para planes especiales del 70% y 100% (ejemplo diabetes, oncológicos, transplantes. SOLO CON TURNO”. – (Textual).

Diario Prensa Libre trató de conseguir hasta último momento, antes del cierre de edición, el testimonio de algún funcionario gubernamental, pero resultó absolutamente imposible.

En el último llamado la pregunta formulada fue: ¿Nadie va a salir a dar una explicación ante un hecho que perjudica a un sector tan vulnerable de la comunidad?. No hubo ninguna respuesta.

MEDIDAS DE FUERZA SIN FIN. Como suele ocurrir con frecuencia, en estos momentos nuevamente los empleados de OSEF se encuentran realizando un quite de colaboración en señal de protesta por motivaciones salariales.

No es la primera vez que esa facción de empleados públicos entorpece el desenvolvimiento de la obra social y el área previsional y damnifican a quienes son la razón de existir de sus puestos de trabajo: los afiliados.

Hace unos días atrás emitieron un comunicado por las redes sociales amenazando en retirar su “colaboración” para liquidar los haberes de los jubilados si no se satisfacen sus exigencias.
Solidaridad. Existe en el diccionario.

Los reclamos
• Hoy ( -por ayer -) la fila llega hasta la esquina con demora de 2 horas aproximadamente y nos dicen que es por falta de personal. La espera está muy fea, por el viento, la lluvia y la nevizca.
• Que vergüenza hasta dónde se ha llegado y en un lugar así. No quiero imaginar una persona adulta tener que esperar por tanto tiempo.
• En la fila de la farmacia de OSEF hay personas con discapacidad, pacientes diabéticos, con cofias de quimio, pos quirúrgicos, con otras patologías complicadas, con familiares internados, con niños, etc. La mayoría son de grupos de alto riesgo, obligados a soportar esta tortura y condena. OSEF nos somete a esto por el solo «delito” de ser un afiliado enfermo con medicación imprescindible.
• Hay muy pocos turnos disponibles cuando hay, y a largo plazo, a veces para esa fecha la receta ya venció, y hay que volver a la rueda.
• Es una burocracia muy agresiva para los enfermos, por el sólo trámite de la colocación del sello de pase a otra farmacia, en la mayoría de los casos.
• Algunos tienen familiares pero a otros la única que nos queda es resistir estando de pie bajo las inclemencias, si es necesario hasta caernos descompensados en la vereda.
• Ninguna autoridad resuelve la problemática. Esto lo vivo como paciente todos los meses en la farmacia OSEF.
• Hoy ( – por ayer -) acá estoy, ya en la puerta después de hacer fila desde la esquina de Fitz Roy y Lugones, por más de dos horas, bajo la lluvia y el viento.
• Es una contradicción que las autoridades nos digan «quédate en casa» a los grupos de riesgo. Nadie hace nada.
• Yo me tuve que ir porque no soporté el frío. ¡Esto es terrible!
• Para soportar tanto tiempo hay que ir vestidos como esquimales.

 ¿Palabras huecas? El banner institucional reza: “OSEF es la obra social del Estado fueguino desde 2017. Nuestra misión es darte la mejor cobertura de salud teniendo como valores fundamentales los conceptos de solidaridad y equidad. Porque creemos que una obra social en serio te cuida durante toda tu vida”.

• Hoy también había un señor octogenario con bastón, con la receta de un familiar, a quien él le estaba haciendo el trámite.
• Además en forma permanente llegan hasta la puerta de la farmacia, pacientes o familiares, sin turno con situaciones apremiantes. Había un policía muy amable que intentaba ayudar a la gente cuando llegaba a la puerta, pero no daba abasto.
• Ese policía recibía los carnets, había que darle el diagnóstico y otros datos y él los retransmitía a los empleados que estaban adentro. Hay que educar su buena predisposición pero él es policía.
• El policía tenía que ir y venir, desde la puerta a los mostradores internos porque adentro los empleados no entendían y él se la pasaba yendo y viniendo. Eso es más violento todavía que la fila y es muy incómodo hacer una consulta planteando problemas de salud a un intermediario, que por más esfuerzo que ponga no es médico ni personal de Sanidad.
• Así estamos. Y pensar que en la campaña nos prometieron que íbamos a vivir mejor…
• Y cumplieron: ¡Viven mejor los que proponian ese slogan! Caraduras, es mas de lo mismo y peor.
• Si bien nos aceptan la receta on line cuando nos dan el turno la receta ya se venció y hay que empezar todo de nuevo. Volver al médico, sacar otra vez turno y así…
• Muchas veces hay que hacer una larguísima cola para que te pongan un sello nada más que habilite a ir a otra farmacia, porque el medicamento no lo tienen.
• Tampoco consideraron que hay mucha gente grande que no se sabe manejar con computadora ni tienen idea de cómo sacar un turno on line.
• Esta insensibilidad no fue nunca vista. Las autoridades de OSEF y de Salud no hacen nada para solucionarlo.

Sin explicaciones. La presidente de OSEF, a pesar del reclamo de los afiliados afectados por una modalidad de atención del organismo del que es responsable, que pone en riesgo su salud, no se manifestó a través de ninguna vía más que en su cuenta de Facebook. Allí solo colgó un cartel institucional.

• Los pacientes que van sin turnos son atendidos por un policía, al que hay que explicarle todo lo relativo a la consulta de salud. Luego él lo transmite adentro, y regresa a la puerta con la explicación del personal del mostrador. El policía tiene la mejor predisposición, pero se le dificulta retransmitir los nombres de medicamentos o datos aportados, y debe regresar con la respuesta de datos técnicos, que no llega muy clara al paciente. A veces va y viene atravesando el salón hasta 5 veces, lo hemos visto.
• Como no nos permiten entrar a la oficina nuestras preguntas por dudas en las recetas, sobre medicamentos o tratamientos, caen como en un teléfono descompuesto al tener que hacerlas a través de un policía. Es inadmisible que un policia por mas predisposicion que tenga pueda entender de salud. ¡Jamás pasó algo así!.

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